viernes, 30 de octubre de 2015

El debate académico. Iniciación y torneos

¿Qué es un debate?
Un debate es un acto de comunicación, que será más completo a medida que las ideas expuestas aumenten en cantidad y en calidad de los argumentos. La finalidad directa de un debate es exponer nuestra postura y argumentos que la sustentan (expresión oral) y conocer los de la otra parte (comprensión oral/escucha activa). Según su espontaneidad, los debates se clasifican en formales, aquellos que tienen un formato preestablecido, un tema específico sobre el que discutir y que además cuentan con un moderador; por otro lado, están los informales o espontáneos, en los que el tema de debate no es previamente acordado, no existe un moderador directo y prima la libertad de argumentación.
Recomendaciones y normas generales para participar en un debate (iniciación)
Para desarrollar y llevar a buen término los ejercicios de debate, resulta muy importante considerar los siguientes puntos:
  • Debe existir un orden en el desarrollo del debate, para lo que será necesario pedir la palabra y, lógicamente, ser respetuoso con los turnos e intervenciones
  • Usar expresiones propias y vocalizar correctamente, empleando un tono de voz acertado y una entonación adecuada al contenido del mensaje (interrogación, exclamación, sonidos indicativos de fin de enunciación, pausas, etc).
  • Ser breve y concreto al hablar, haciéndolo con seguridad y libertad, sin temor a la crítica.
  • No se trata de imponer el punto de vista personal, sino de convencer usando la exposición, la argumentación y la contra-argumentación.
  • Escuchar al otro antes de responder, siendo aconsejable saber ponerse en su lugar para entender con claridad su mensaje y aunar posturas o, por el contrario, contraargumentar de forma acertada.
  • Ser tolerante respecto a las diferencias.
  • No subestimar al otro ni burlarse de la intervención de nadie.
  • Evitar los gritos.
  • Acompañar las críticas con propuestas.
  • Oír y estar muy atentos para responder de forma adecuada.
  • Conviene arribar a conclusiones al final del debate.
Los argumentos
Según la RAE un argumento es un razonamiento que se emplea para probar o demostrar una proposición, o bien para convencer a alguien de aquello que se afirma o se niega. De esta forma, un buen argumento deberá contar con buenas ideas, con expresiones brillantes para exponerlo en público y con evidencias que lo acrediten. Hay argumentos a favor (pruebas) y argumentos en contra (objeciones). 
Guía de expresiones para un debate
Expresiones para mostrar mis opiniones: 
-En mi opinión...
-Yo creo/considero/encuentro/siento...
-Creo que...
-Desde mi punto de vista...
-No tengo ninguna duda de que...
-Tengo la impresión de que...
-Estoy seguro de que...

Expresiones de acuerdo: 
-Estoy de acuerdo con usted/él/ella ...
-Estoy muy de acuerdo ...
-Yo estoy de acuerdo en parte ...
-Creo que también ...
-Es un buen punto de vista.
-Comparto su visión.
Expresiones de desacuerdo:
-No estoy de acuerdo con usted.
-Estoy totalmente en desacuerdo.
-En parte estoy en desacuerdo.
-Yo tampoco lo creo.
-Yo no estoy tan seguro de eso.
-Es injustificable decir que ...
-Por el contrario...
-Creo que de lo contrario...
Expresiones para intentar acercar posturas: 
-Con el fin de resolver el problema...
-Hemos decidido que...
-Es necesario...
-Una solución a este tema/el problema es...
-En la resolución...

El debate académico
¿Por qué debatir? Contribución del debate a las competencias clave.


El debate no es simplemente una competición entre dos equipos en la que se gana o se pierde, sino que además los debatientes adquieren y desarrollan una serie de competencias, tal y como se refleja a continuación:
Contribuye en gran medida al desarrollo de la competencia lingüística, pues el debate se basa en la expresión oral, fomentando la capacidad de hablar en público; la expresión escrita, para la elaboración de los discursos; la lectura  y tratamiento de la información, para lograr una buena línea argumental con evidencias y con un lenguaje especializado según el tema a debatir; la interacción y comprensión oral, fundamental tanto para el trabajo en equipo como en los propios debates.
Se favorece el desarrollo de la competencia social y cívica, puesto que fomenta el conocimiento de los temas de actualidad política, así como una actitud de escucha y de respeto hacia el que piensa diferente. Se fomenta, asimismo, la capacidad de ponerse en el lugar del otro (pues los participantes no eligen la postura que defienden en el debate, sino que se sortea), el conocimiento de otras personas con los mismos intereses e inquietudes y la capacidad de liderazgo y de trabajo en equipo.
Contribuye también al desarrollo de la conciencia y expresión cultural en la medida en que los temas abordados fomentan el conocimiento de la cultura general (y específica según el tema debatido).

La competencia de aprender a aprender se trabaja con la propia dinámica del debate, que lleva a los participantes a tener que argumentar sobre un tema hasta el momento desconocido para ellos, buscando de esta forma las mejores estrategias al respecto.

La competencia de sentido de la iniciativa personal y espíritu emprendedor se ve reflejada en el trabajo realizado en equipo, donde el participante debe diseñar estrategias individuales y grupales que contribuyan a salir exitoso de la prueba que se le plantea.

Se trabaja la competencia matemática y las competencias básicas en ciencia y tecnología, tanto en las estrategias de equipo como en los propios debates económicos que puedan plantearse, además del control exhaustivo de los tiempos establecidos. Asimismo, se aborda desde la sensibilidad con el medio ambiente, que puede plantearse con temas como el reciclaje, ahorro de agua, etc. Incluso  a través de otros temas específicos que posiblemente sean abordados en alguno de los debates.
Por último, la competencia digital está muy presente, ya que es necesaria la búsqueda de información previa para abordar los temas tratados, valorándose positivamente la presentación de todo tipo de evidencias documentales que apoyen las tesis defendidas.
Fases previas de preparación y planificación
1º Selección del tema y de la pregunta para el debate.
2º Formación de equipos. Puesto que el ámbito de desarrollo es el educativo es fundamental seguir los parámetros específicos del aprendizaje cooperativo.
3º Asignación de roles. Cada participante, en las primeras prácticas de debate, asumirá cada uno de los roles (introductor, refutador y /o conclusor) en función de sus características particulares. En experiencias sucesivas se podrán intercambiar dichas funciones para enriquecer, mejorar y aumentar las posibilidades de cada equipo y de sus componentes.
4º Búsqueda y selección de argumentos «a favor» y «en contra». Para ello se seguirá el formato ARE, es decir, se hará inicialmente la afirmación y presentación del argumento, a continuación se hará un razonamiento y justificación clara de dicha afirmación y, para dar validez y peso a nuestro argumento, será necesario presentar evidencias de lo que se afirma y razona (mediante gráficos o imágenes), siempre procedentes de fuentes fidedignas que, lógicamente, deberán citarse.
5º Selección de posibles dardos (contra-argumentos) y preguntas para realizar al equipo contrario.
Por dardo entendemos aquel argumento que se emplea para oponerlo a otro anterior (RAE). Para reforzar nuestra postura, debemos preparar contraargumentos para refutar o contestar al equipo contrario.
Otra estrategia utilizada en el debate es la formulación de preguntas con las que desmontar las aportaciones del equipo contrario. Un a buena pregunta puede hacernos ganar el debate. Es recomendable que tengan el formato: ¿Qué opinión le merece…?, ¿podría evidenciar…?, …
Algunos consejos o estrategias con respecto a este asunto:
- No conceder preguntas durante la presentación y desarrollo de los argumentos.
- Aceptar, como mínimo, la 1ª pregunta y responderla de manera convincente y segura.
- Preguntar para hacer perder el tiempo al equipo contrario, siempre que su exposición sea muy buena y nuestras preguntas sean de calidad; en caso contrario, es decir, si la exposición es desafortunada, dejar que la continúe.
6º Preparación del contenido de las distintas intervenciones.
Cada intervención debe contar con un guión claro y definido que marque la actuación de cada componente en función del rol que asume. En el caso del introductor sea quizá el más cerrado, puesto que su contenido se centra en un saludo y presentación. Los dos refutadores, además de describir sus argumentos, deberán dedicar parte de su intervención a desmontar la postura del otro equipo, utilizando sus dardos y respondiendo a las posibles preguntas que tengan preparadas sus rivales. Por último, el conclusor cuenta con el guión menos definido puesto que, aunque ya conoce la intervención de sus compañeros, deberá realizar casi in situ un resumen de lo acontecido en el debate, destacando lo bueno de su equipo y los fallos del contrario. 
7º Puestas en escena. Una vez se haya concretado lo anterior y previo al debate, es muy recomendable poner en práctica todo lo preparado, como un ejercicio de mejora que garantice el máximo éxito, perfeccionando todo lo que sea posible.

¿Cómo se desarrolla el debate académico?
En el debate se presenta un tema para contender por dos equipos que, normalmente, se hace público con anterioridad a la celebración del torneo para que los equipos participantes puedan prepararse la postura «A favor» y la postura «En contra»

El debate es juzgado por un jurado, normalmente impar, en el que uno de los jueces desempeña el papel de juez principal, siendo la máxima autoridad en la sala hasta que se pronuncia el veredicto. Antes de iniciar el debate se distribuirá la pauta/rúbrica de valoración al jurado, quienes deberán evaluar a cada uno de los participantes de acuerdo a la misma. 

En todo debate existe un moderador que se hará cargo de dar la palabra a quien corresponda, cerciorarse de que todos se guarden respeto, medir el tiempo que le corresponde a cada exponente y, finalmente, cerrar el debate. 

Después de las presentaciones oportunas, se procede a sortear las posturas «A favor» y «En contra» entre los equipos, de manera que éstos no saben hasta el último momento qué postura les tocará defender. Sorteadas las mismas, comienza el debate propiamente dicho. Al igual que en el ajedrez siempre abren las blancas, en el debate de competición comienza el equipo con la postura «a favor».
El primer turno de intervención corresponde a los introductores, que durante dos minutos deberán presentar su línea argumental y la delimitación terminológica necesaria que contextualice su postura, usando las estrategias persuasorias que estimen oportunas (exordios) con el objeto de excitar la atención y preparar el ánimo de los oyentes.
Acabadas las exposiciones iniciales comienza el turno de las refutaciones. Se trata de cuatro turnos intercalados, de tres minutos cada uno (dos turnos por cada equipo) durante los cuales cada equipo debe desarrollar sus argumentos, respaldando su punto de vista y presentando evidencias que lo fundamenten, a la par que utilizarán contraargumentos (dardos) que desacrediten al equipo contrario. 

Durante las refutaciones se pueden formular preguntas al orador que está en uso de la palabra por parte del equipo contrario. Estas preguntas deben ser breves e incisivas, para intentar desestabilizar los argumentos del orador. Las preguntas y sus respuestas son, con frecuencia, el momento decisivo del debate: una pregunta bien hecha y una respuesta aún mejor pueden determinar quién gana o pierde.

A las refutaciones siguen las conclusiones. Durante las conclusiones (dos minutos cada una), el orador debe hacer un resumen de lo que ha acontecido durante el debate, obviamente enfatizando tanto los éxitos de su equipo, como los fallos del equipo contrario. Al igual que en las introducciones, es habitual incluir algún exordio. Debido a su naturaleza de resumen, durante las conclusiones no pueden introducirse datos o evidencias que no hayan sido empleadas a lo largo del debate, por lo que tal conducta será penalizada por el jurado.

Una vez terminado el debate propiamente dicho, el jurado se retira a deliberar, decidiendo colegiadamente —por mayoría o por unanimidad— qué equipo ha resultado vencedor. Una vez tomada la decisión, se reúne con los oradores para comentar con ellos el desarrollo del debate y cuáles son, en su opinión, los puntos fuertes de cada uno y qué cosas deberían trabajar más. Se trata del momento más importante desde el punto de vista educativo, pues ayuda a los participantes a mejorar. Finalizados estos comentarios —conocidos como feedback—, el jurado comunica cuál ha sido su veredicto.

Evaluación
(Modalidades e instrumentos)
  • Autoevaluación: mediante el uso de la rúbrica y portfolio. 
  • Coevaluación: mediante el uso de la rúbrica y el diario de clase para evaluar el propio debate y el trabajo en grupo . 
  • Heteroevaluación: mediante la observación y la información proporcionada por los alumnos se cumplimentarán hojas de registro que recogerán los criterios de evaluación seleccionados. 



Metodología

Aprendizaje cooperativo
Grupos interactivos
 Ejemplificaciones

Pregunta del debate y lineas de argumentación
 Voluntariado de la Fundación Cánovas (demo)

Final del torneo de debate CEIP Andalucía 2014


Trailer del 1er torneo de debate del CEIP Andalucía


Taller de debate en las IX Jornadas Regionales de ASADIPRE
(¿Se deberían suprimir los deberes en la escolarización obligatoria?)


Para ampliar

1 comentario:

  1. Hola soy Carmen.S y quería felicitar a los chicos de la universidad porque nos son de gran ayuda a todos y son muy buenos debatiendo. Gracias. Adiós y saludos.:-*

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